domingo, 20 de diciembre de 2015

Pequeño, aquí ahora, junto a ti, asomándote a tu cuna, contemplando tu rostro dormido, sereno, en una de estas primeras noches que experimentas en el mundo terrenal, eres la cosa más bonita y dulce existente en mitad de este mundo frío y sin corazón.
Sólo necesito acariciar tu mano, suave y diminuta, buscando esa aceptación, que me una a ti para el resto de la vida. Sueltas un suspiro y yo contraigo la respiración, se me corta, desaparece. Vamos pequeño, toma mi mano, sólo tú me puedes sentir, sólo tú me puedes tener... Te quiero.
De repente, tu mano se cierra en torno a mi dedo y te noto sonreír en sueños, una risa cálida, cómoda, esperanzadora... Casi angelical, casi como la mía. Al fin soy tuya, al fin estoy unida a ti, al fin puedo prometerte y prometo que estoy y estaré contigo siempre pequeño... Seré tu sombra, siempre contigo, aunque tú no me veas, te ayudaré aunque tú no me oigas, estaré anclada a tu corazón, a tu alma.
No permitiré que nadie te haga daño, pequeño, porque tú eres mi misión y mi pasaje al cielo. Tú eres mi ángel, y no yo.
~~~~~~~~
Pequeños relatos como estos que pretenden despertar emociones en vosotros serán los que formarán la esencia de este nuevo blog.
Con toda la ilusión, para amenizar el tiempo.
Cielo sobre Agua


No hay comentarios:

Publicar un comentario